Cómo plantar arándanos

Los árandanos son unos frutos abundantes y seductoramente dulces, sobre todo cuando se les permite madurar plenamente. Éste es un lujo que los cultivadores comerciales no pueden permitirse.

Cómo plantar arándanos

Los arbustos son hermosos y mejoran el paisaje, no es de extrañar teniendo en cuenta que su linaje va hasta el laurel de montaña, los rododendros y las azaleas. En la primavera, sus ramas están adornadas con delicadas flores, en forma de campana. El verano trae un exuberante follaje azulado que se vuelve rojo ardiente en otoño. Los arándanos no tienen espinas, por lo que es una alegría para podar y cosechar.

Si un gran sabor y la belleza no son suficientes para ti, los arándanos son, literalmente, justo lo que recetó el doctor. Los arándanos contienen más antioxidantes capaces de combartir el cáncer que cualquier otra fruta o verdura. ¿A qué estás esperando?

Variedades y suelo

La primera clave del éxito es elegir la variedad adecuada para tu clima. Los arándanos producen más cantidad y fruta de mayor tamaño cuando se plantan con al menos otra variedad para permitir la polinización cruzada. Plantar múltiples variedades con diferentes fechas de vencimiento también extiende la temporada de cosecha. Cada verano, podrás disfrutar de más de dos meses de bayas recién recogidas.

Antes de decidirte por variedades específicas, tendrás que elegir los tipos de arándanos que sean los más adecuados para tu región.

Una segunda clave del éxito es el suelo. Los arándanos exigen suelos muy diferentes de los que disfrutan la mayoría de otras plantas de jardín. Para que los arándanos prosperen, el suelo debe estar bien aireado y húmedo, tener un nivel muy alto en humus o mantillo y lo más importante de todo, que sea muy ácido. Estas condiciones no son difíciles de crear. Comienza por hacer un análisis de suelo, entonces agrega acidificantes si es necesario. Para obterner un pH de entre 4 y 5,5, seguramente deberás añadir azufre, un mineral natural, la temporada antes de plantar los arándanos. La cantidad a utilizar depende del pH inicial de tu suelo y la textura del mismo. En el mismo sitio que te hagan el análisis del suelo, te dirán cuanto azufre deberás poner para conseguir el pH ideal.

La siembra adecuada

Ahora ya estás listo para plantar. La distancia recomendada dependerá de la variedas de arándanos. La variedad lowbush se deberá plantar a unos 60 cm de distancia. Los arándanos highbush se deberán plantar a casi dos metros de distancia y los rabbiteyes deberán tener al menos 4,5 metros de distancia entre ellos. Enriquece el suelo en cada hoyo de plantación mediante la mezcla en un cubo lleno de hojas en abono o agujas de pino, lo que ayudará a mantener la acidez y proporcionará una fuente de humus de larga duración para unas consdiciones de nutrición, aireación y humedad óptimas. Establece cada planta un poco más profundamente de lo que estaban en la maceta.

Justo después de la siembra, se debe extender una capa de unos 7,5 cm de mantillo orgánico sobre el suelo. Este abono frustrará las malas hierbas y mantendrá las raíces frescas y húmedas. La paja, las hojas trituradas, las agujas de pino o las virutas de madera son buenas opciones para el mantillo, aunque también puedes optar por el aserrín, pero nunca debes utilizar madera tratada con conservantes.

Una vez que las plantas se instalan en su nuevo hogar, regálales un riego abundante. Proporcionarles agua un par de veces por semana, ya sea en forma de lluvia, por manguera o con un sistema de riego por goteo durante la temporada de crecimiento.

Cómo cultivar arándanos en casa

Poda y alimentación

Tus arándanos no necesitarán ninguna poda durante sus primeros tres años. Elimina las yemas fructíferas los dos primeros años después de la siembra para permitir que el arbusto se establezca. Después de eso, poda la madera vieja del arbusto, de forma anual en invierno, para estimular y dar paso a las jóvenes ramas fructíferas. La poda también elimina los improductivos tallos. Mediante la eliminación de algunos brotes de la fruta, el arbusto te dará bayas más grandes y más dulces.

Las aves y la recolección

Los pájaros aman los arándanos tanto como nosotros. Los cogen de los arbustos sin esperar a que los frutos maduren. La única forma realmente eficaz para disuadirlos es envolviendo tus arbustos con una red a prueba de pájaros. Construye una jaula temporal para que las bayas puedan madurar.

Los arándanos en realidad no alcanzan su pleno sabor y aroma hasta unos días después de que se vuelvan azules. Las bayas más dulces, las que realmente van a eclipsar a las del mercado, son aquellas que caen en tu mano casi sin fuerza.

Comerás un montón de arándanos en verano, pero no podrás consumir todos los frutos frescos. Algunos productores secan las bayas adicionales con un deshidratador o hacen mermeladas y pasteles. También puedes congelar el exceso mediante la difusión de las bayas sobre bandejas en el congelador durante 1 hora, luego ya las puedes empaquetar en bolsas de plástico para congelar. De esta manera podrás tener bayas frescas y maduras durante todo el año.