Cómo plantar batatas

Cómo plantar y cultivar patatas dulces

Las plantas de las patatas dulces pueden ser de dos tipos: de enredadera y de arbusto. Ambos tipos se desarrollan con el sol caliente del verano y son relativamente fáciles de cultivar.

Cómo plantar batatas

Paso 1: Inicia los esquejes

Las patatas dulces no se inician por semilla como la mayoría de otros vegetales, deben ser iniciadas por esquejes. Los esquejes son brotes que crecen de una patata dulce madura. Puedes pedir esquejes por correo o catálogo en Internet o puedes cogerlos directamente de una patata dulce que compraste en la tienda o que tenías plantada en tu jardín. Si compras una patata en la tienda, asegúrate de averiguar si es una patata tipo arbusto o enredadera.

Para iniciar tus esquejes, necesitas varias patatas dulces limpias y sanas. Cada batata puede producir hasta 50 brotes. Para crear más brotes, lava bien las patatas y córtalas ya sea por la mitad o en grandes secciones. Coloca cada sección en una jarra o un vaso de agua con la mitad de la patata por debajo del agua y la otra mitad por arriba. Utiliza unos palillos para sostener la patata en su lugar correcto.

Los esquejes necesitan calor, por lo que los debes poner en una repisa en la ventana o en la parte superior de un radiador. En unas pocas semanas tus patatas se cubrirán con brotes de hojas en la parte superior y raíces de la parte inferior.

Paso 2: Planta los esquejes

Una vez que tus patatas dulces han brotado, hay que separarlas en esquejes plantables. Para ello, coge cada brote y sácalo con cuidado fuera de la batata. Toma cada brote y colócalo en un recipiente poco profundo con la mitad inferior del tallo sumergido en el agua y las hojas que cuelguen hacia fuera sobre el borde de la taza. A los pocos días las raíces se desprenderán de la parte inferior de cada nueva planta. Cuando las raíces miden unos 2,5 cm de largo, los nuevos esquejes están listos para ser plantados. Para mantener las batatas en buen estado, el agua tiene que estar limpia y fresca. Debes desechar cualquier esqueje que no produzca raíces o parezca marchito.

Paso 3: Preparar el suelo para los esquejes

Antes de plantar esquejes de batata, tendrás que hacer un poco de trabajo extra. Las batatas necesitan suelos sueltos y bien drenados para formar tubérculos grandes. Las raíces no deben encontrar resistencia cuando tratan de expandirse dentro de la tierra. La tierra suelta es más importante que cualquier otro factor cuando se trata del crecimiento de unas batatas con éxito.

Paso 4: Planta el esqueje

Cava un agujero de unos 10 o 12 cm de profundidad y 7 cm de ancho. Coloca una hoja en cada agujero con las raíces hacia abajo. Coloca la hoja de manera que la mitad inferior se cubra con tierra, mientras que la mitad superior con todas las nuevas hojas quede por encima del suelo.

Cómo plantar patatas

Llena cuidadosamente el agujero con tierra. Las patatas dulces son muy sensibles a los golpes. Una vez que hayas cubierto el hoyo totalmente con tierra, presiona suavemente la planta para eliminar cualquier burbuja de aire que quede.

Paso 5: Agua, Agua y Agua

Una vez que todas las plantas están en su lugar, debes regarlas. Tendrás que rociarlas con abundante agua hasta que toda la tierra que las rodea esté mojada. Deja de regar antes de que el montículo comience a erosionarse. Las nuevas plantas, como esquejes, necesitan ser regadas todos los días durante la primera semana y cada dos días durante la segunda semana. Cada semana, el riego deberá ir disminuyendo hasta que riegues una vez a la semana. Si el suelo está muy seco o ha llovido mucho, es posible que tengas que ajustar este calendario en tu propio jardín. Las patatas dulces pueden soportar la sequía, pero van a producir menos cantidad, así que asegúrate de que tienen agua durante las horas más calurosas del verano.

A diferencia de las patatas regulares, que crecen mejor cuando el suelo está frío, las batatas son plantas tropicales y muy sensibles al frío. En climas más cálidos, muchos jardineros plantan patatas dulces aproximadamente un mes después de la última helada de primavera, cuando tanto el aire como el suelo son confiablemente cálidos. Las plantas producen exuberantes enredaderas.