Cómo plantar judías

Las judías crecen con poco cuidado, producen una gran cantidad de vainas y añaden nitrógeno al suelo, por lo que estas plantas son ideales para huertos orgánicos.

Cómo plantar judías

Secas o frescas, sin vaina o integrales, las judías son uno de los cultivos favoritos para los huertos caseros. Son fáciles de cultivar y la gama de tamaños de estas plantas significa que hay espacio para ellas en casi cualquier jardín. Entre los cientos de variedades disponibles, hay tipos que se desarrollan mejor en un lugar o en otro.

Antes de sembrar las judías debes saber que existen dos tipos de judías verdes, las de mata baja y las de mata alta que necesitarán un soporte para poder enredarse en él y crecer.

Estas plantas no son muy resistentes al frío, por lo tanto, si se prevee que la temperatura va a descender por debajo de los 10 grados, deberás protegerlas. También debes saber que los fuertes vientos pueden romperlas.

Por lo tanto, la elección de un lugar adecuado para plantar nuestras judías es vital para su supervivencia. Deberá ser una zona con sol y con la tierra caliente, que quede protegida de los fuertes vientos. Se deben plantar cuando ya no haya riesgo de heladas. También tienes la opción de plantarlas en un invernadero. Si vives en una zona cálida puedes plantarlas a principios de otoño.

Debes plantar las semillas directamente dónde quieras que crezcan, ya que son muy sensibles a los transplantes.

Dependiendo del tipo de planta que elijas deberás plantarla de una forma u otra. Si eliges la bajita, necesitarás plantar la semilla a 2 cm de profundidad y dejar una separación entre planta y planta de 20 cm. Si te decides por la trepadora, deberás plantar las semillas a 5 cm de profundidad y dejar una separación entre planta y planta de 40 cm.

Si plantas judías trepadoras, necesitarás crear una estructura de unos 2 mts de alto. Unas cañas en forma de pirámide te pueden servir.

Las judías necesitan humedad en el suelo, pero nunca charcos, ya que esto haría que las raíces se pudrieran. Se debe reducir la cantidad de riego durante la floración, ya que un exceso de agua en esta época hará que las flores se caigan.

Como ya hemos comentado anteriormente, no será necesario abonar la tierra.