Cómo plantar pepinos

Los pepinos son vegetales frescos y jugosos y son muy populares, tanto para su consumo en fresco, como para preservarlos como encurtidos.

Cómo plantar pepinos

Una de las alegrías del jardín de verano es cortar un pepino simplemente y saborear ese delicioso y crujiente bocado. Bueno, es una alegría cuando el pepino sabe como debe: con ese sabor dulce, refrescante que alude a un manantial puro de las montañas. Pero a veces, sin razón aparente, uno de los pepinos que cogemos tienen un sabor amargo.

¿Cómo pasa eso?, y lo que es más importante, ¿qué se puede hacer al respecto? Si sigues estos consejos evitarás al máximo que los pepinos salgan amargos, así como la mayoría de los otros problemas que pueden haber empañado tu cosecha de pepinos en el pasado, tales como plagas y enfermedades. Y te prometo que este año podrás disfrutar de los más frescos y sabrosos pepinos que el dinero no puede comprar.

Secretos para unos pepinos sabrosos

Algunos pepinos ya nacen amargos, pero algunos se vuelven amargos debido a las condiciones en su entorno, muchas de las cuales se pueden controlar. Las plantas que están estresadas ​​son más propensas a volverse amargas; por lo tanto, el nivel de amargura dependerá de la gravedad de la tensión. El estrés en una planta es más frecuentemente causado por una humedad insuficiente y desigual, pero las temperaturas extremas y la mala alimentación también pueden jugar un papel importante. Puedes minimizar el estrés y maximizar el sabor si:

1. Los mantienes hidratados. Proporciona a las plantas una abundante humedad, especialmente en la época en la que la planta está en floración y fructificación. Cualquier estrés hídrico durante este período de rápido crecimiento hace que aumente el sabor amargo. Los pepinos son cultivadores vigorosos y por lo tanto necesitan entre 200 ml y 350 ml de agua por semana, dependiendo del clima y las características del suelo. La clave es mantener el terreno ligeramente húmedo en todo momento. Regar profundamente una o dos veces a la semana, con más frecuencia si el suelo es arenoso.

2. Mantillo. Puedes reducir aún más la escasez de agua añadiendo a las plantas un abono orgánico. El mantillo ayuda a conservar unos niveles moderados de humedad, mientras que también bloquea las malas hierbas. Las coberturas de plástico pueden ser aplicadas en el momento de la siembra, pero se debe esperar hasta el verano o después de que el suelo se haya calentado por encima de los 21 grados C antes de aplicar coberturas orgánicas, como la paja.

3. Regular la temperatura. Los pepinos crecen en condiciones cálidas, pero el calor excesivo a veces puede ser un desafío si se quieren obtener unos buenos pepinos. De hecho, las altas temperaturas no sólo afectan a la calidad del fruto, sino que también pueden afectar a que la planta produzca una mayor proporción de flores masculinas. Los pepinos son muy sensibles a las altas temperaturas. Si has plantado pepinos en un clima caliente, es recomendable proporcionar a las plantas sombra por la tarde para ayudar a que se enfríen.

4. Dales luz del sol y buena tierra. Los frutos con un mejor sabor y rendimientos óptimos, se cultivan en lugares soleados y en un suelo cálido, fértil, bien drenado y rico en materia orgánica. Las camas levantadas son ideales. Los pepinos requieren un pH del suelo entre 6.0 y 7.0. Espera a sembrar semillas o establecer los trasplantes hasta después de que el peligro de heladas haya pasado y el suelo se haya calentado. Una helada inesperada matará las plantas. Las viñas crecen más lentamente y se estresan en condiciones frías. Puedes comenzar la siembra de las semillas en el interior, tres o cuatro semanas antes de la fecha de siembra prevista al aire libre. Ten cuidado de no dañar las raíces al trasplantarlas.

Cómo plantar pepinos en macetas

5. Fertilizar. Los pepinos crecen con la luz del sol y con un suelo fértil. Antes de iniciar la siembra, debes mezclar la tierra con varios cm de materia orgánica. Las plantas son alimentadores pesados, así que asegúrate de alimentar la tierra con un rico compost o estiércol. Después de que las vides se desarrollen, aparecerán las primeras flores. Una vez pase esto deberás volver a ponerles una segunda tanda de compost, estiércol o abono orgánico. Si las hojas tienen un color amarillento, las plantas necesitan más nitrógeno. Necesitan más espacio entre ellas. Las plantas deben cultivarse entre 20 y 30 cm de distancia. Las filas deben tener al menos 1,2 o 1,5 metros de distancia entre ellas. Las variedades arbustivas necesitarán al menos un espacio de 1 metro de distancia en todas las direcciones.

6. Desterrar las malas hierbas. Mantén la zona dónde tengas los pepinos plantados libre de malezas. Algunos huéspedes son los responsables de la enfermedad de la marchitez bacteriana, que se transmite por los escarabajos del pepino. La alimentación intensa por estos escarabajos puede matar a una planta.

7. Cubre las plantas. Cubre las plantas mientras están creciendo para protegerlas de las plagas de insectos. Pero asegúrate de retirar cualquier cubierta una vez que las plantas empiecen a florecer.