Cómo plantar tomates en maceta

Los tomates son el Santo Grial para muchos jardineros. La producción de tomate en recipientes puede ser muy gratificante o un desastre. A veces no hay nada que puedas hacer para evitar que la tomatera se te muera debido al mal tiempo, el tizón tardío o los problemas con las plagas. Sin embargo, hay algunas cosas que puedes hacer para mejorar tus posibilidades de tener éxito con los tomates.

Cómo plantar tomates en maceta

1. Utiliza macetas o contenedores grandes

Una de las cosas más importantes que puedes hacer para asegurarte el éxito con tus tometeras, es utilizar un recipiente lo suficientemente grande, cuanto más grande mejor. Para una planta de una variedad pequeña de tomate, necesitarás una jardinera o maceta de como mínimo entre 5 y 10 litros de capacidad con una profundidad de 30 cm. Para una tomatera de una variedad de tamaño estándar necesitarás un recipiente de al menos 20 litros de capacidad con unos 60 cm de profundidad. Yo uso un tamaño similar a una bolsa de la compra reutilizable grande.

Si eres un fanático de los tomates, querrás cultivarlos principalmente para comértelos. Mucha gente sugiere el cultivo de hierbas y otras plantas en la misma maceta también. Pero por experiencia propia, no es aconsejable. Ya es bastante difícil dar a los tomates la cantidad constante y suficiente de humedad que necesitan sin que otras plantas compitan por el agua.

También debes llenar ese gran contenedor con una tierra para macetas de alta calidad y debes asegurarte de que tiene un buen drenaje.

2. Agua, agua y más agua (pero no demasiada)

La clave del éxito de los tomates es darle a tus tomateras una cantidad constante de agua, que puede ser el mayor desafío para el cultivo de los tomates en macetas. El objetivo es mantener el suelo húmedo, no mojado. El exceso de agua hará que las raíces de tu planta se pudran. Muy poca agua hará que tus plantas se debiliten y que los tomates tengan pudrición apical.

Si tienen muy poca agua y luego riegas las plantas en exceso, tus tomateras serán un desastre total. La forma más fácil para hacer frente a esto es usar contenedores de auto-riego. De lo contrario, tendrás que comprobar tus tomateras todos los días. A menudo tendrás que regar incluso dos veces al día, sobre todo en los días calurosos de verano o si hace viento y calor.

Si tienes exceso de lluvia, puedes proteger a tus tomates trasladándolos a una zona protegida o cubriéndolos si es que son lo suficientemente pequeños.

Además, debes regar el suelo de las macetas por la mañana, ya que las plantas absorben y utilizan el agua de manera más eficiente por la mañana. Nunca debes mojar las plantas.

Las macetas con auto-riego son muy recomendables para el cultivo de tomates.

3. Alimenta tus tomateras

Es muy importante que alimentes a tus tomates. La mayor parte del suelo de encapsulamiento (que es esencial para el crecimiento de casi cualquier planta en contenedores), no tiene los nutrientes que las plantas necesitan (asegúrate de comprobar en la bolsa que no tiene ya fertilizante mezclado). Tendrás que añadir un fertilizante de liberación lenta a la tierra de la maceta, asegurándote de mezclarlo a lo largo de tu contenedor. Es mejor comprar fertilizantes específicos para tomateras, aunque se puede usar cualquier de tipo de uso múltiple o fertilizante de liberación lenta.

Cómo cultivar tomates

Luego puedes regar tus tomates con una regadera llena de algas líquidas diluidas y un fertilizante de emulsión de pescado cada semana o cada dos semanas.

4. Poner las macetas a pleno sol

La mayoría de la gente sobreestiman la cantidad de sol que reciben. Así que es importante averiguar si tus tomates están recibiendo suficiente sol. Como mínimo deben estar más de 6 horas a pleno sol. Si están 8 horas o más, mucho mejor. O bien puedes utilizar una calculadora de sol o salir y ver varias veces durante el día si tus tometeras siguen recibiendo sol. Si tus plantas no están recibiendo suficiente sol, debes moverlas a algún lugar más soleado.

Asegúrate de aclimatar tus plántulas de tomate, ya que demasiada exposición temprana al viento y al sol pueden debilitar o matar a tus plantas pequeñas.

Los tomates son unas plantas de calor, por lo tanto, no deben estar expuestas por las noches a menos de 10° C. Si las temperaturas bajan o las mueves a un lugar más cálido o las proteges del frío.

5. Se deben plantar profundamente

La mayoría de las plantas no prosperan si las plantas profundamente, los tomates son diferentes. Las raíces se desarrollan a partir de los tallos que están bajo tierra y así, tus tomates serán más fuertes y saludables. Cava un agujero para que la mayor parte de tu planta esté cubierta por el suelo, asegúrate de quitar todas las hojas que quedan por debajo de la línea del suelo.

Consejo: Elige variedades de tomate de calidad. Hay muchos tomates malos por ahí, harinosos y sin sabor. Así que asegúrate de que estás plantando tomates que te encanten.