Enfermedades de la alcachofa: defensa biológica del jardín

Allí cultivo de alcachofa es muy adecuado para nuestro clima, en particular para las áreas del centro y sur de Italia, donde hay excelentes producciones típicas. Incluso en jardines privados podemos cultivar esta verdura sana y versátil en la cocina, siempre que seamos conscientes del espacio que ocupa la planta.

Su cultivo es bastante sencillo, también porque al desarrollar un tallo muy alto, es eficazmente competitivo contra las malas hierbas. Pero seguramente debe prestar la debida atención a las enfermedades que la planta de alcachofa puede cumplir. Al ser un cultivo plurianual, es especialmente importante evitar que las patologías arruinen el campo de alcachofas.

Para obtener buenas capullos, las plantas deben estar sanas, por lo que se deben implementar todas las precauciones posibles para minimizar la aparición de patologías, y en el caso de su aparición real, intervenir con medios eco-sustentables. A continuación vemos en primer lugar como prevenir problemas, en la perspectiva de un correcto cultivo ecológico, en segundo lugar aprendemos a conocer las enfermedades más frecuentes.

Estrategias preventivas

En el cultivo ecológico de la alcachofa es importante ante todo crear las condiciones para que la planta sea sana. Hay algunas prácticas de cultivo importantes que deben respetarse.

  • Distancias óptimas entre plantas. Entre una planta y otra el aire debe poder circular bien, por lo que es necesario que las plantas no sean demasiado densas sino que estén al menos a 70-80 cm entre sí.
  • Tratamientos preventivos con un macerado de Equisetum arvense que puede ser de producción propia, en caso de que se pueda encontrar la planta, o se puede comprar lista para usar. La cola de caballo contiene silicio, un mineral precioso que ayuda a los tejidos vegetales a ser más resistentes a los patógenos.
  • Evite el riego por aspersión utilizando la tubería de agua clásica, pero elija métodos de riego que solo mojen el suelo, como la línea de goteo.
  • Evita fertilizar los excesos, aunque a base de productos naturales, porque expone más a las plantas a los patógenos;
    Limpieza de hojas afectadas por enfermedades para evitar su propagación.
  • Rotaciones. En el caso de la alcachofa, que es plurianual, las rotaciones se gestionan de forma diferente a las hortalizas anuales habituales, pero aun así hay que tenerlo en cuenta. Al ser una especie de la familia Composite o Asteraceae, es aconsejable no trasplantar las alcachofas en un terreno previamente ocupado por girasoles, cardos, lechugas o achicoria.

Las principales enfermedades de la planta.

Veamos ahora que son las enfermedades más comunes que pueden afectar a la planta de alcachofa y cómo intervenir para un cultivo ecocompatible. En el caso de temporadas muy húmedas, que favorezcan la aparición de las enfermedades que se describen a continuación, es recomendable evaluar si se debe intervenir o no con un producto cúprico, en las dosis y en la forma indicada en la etiqueta. Incluso si el cobre está permitido en la agricultura orgánica, no debe usarse a la ligera, lo invito a leer el artículo dedicado al cobre como fungicida para obtener más información.

Mildiú velloso de la alcachofa

Allí mildiú velloso de cardo y alcachofa es causada por el mismo agente que afecta a las lechugas, de hecho son plantas de la misma familia (Bremia lactucae), por ello es necesario evitar plantar alcachofas en terrenos previamente cultivados con lechuga, especialmente durante varios ciclos consecutivos. Sin embargo, no es el mismo patógeno que causa el mildiú velloso en los tomates.

Cuando se golpean las alcachofas podemos notar en la superficie superior de las hojas hay manchas internervales amarillas redondeadas, en correspondencia del cual, en la página inferior, hay un moho blanquecino.

Esta es la patologia típico de plantas densas y muy fertilizadas, por lo que las precauciones anteriores se aplican como prevención. Las temperaturas óptimas para este patógeno son 15-16 ° C. Sin embargo, en el caso de épocas de lluvias y de grave riesgo de que la alcachofa (o la única planta de alcachofa) se vea comprometida, conviene intervenir tratar con un producto cúprico. Ciertamente es esencial quitar las plantas enfermas o partes de ellos para no favorecer la conservación del patógeno.

Podredumbre del cuello

La enfermedad es causada por el hongo. Sclerotinia sclerotiorum, es provoca pudrición al nivel del cuello o ligeramente por debajo. Los tejidos de la planta se cubren con uno masa micelial blanca en la que se diferencian los cuerpos negros del hongo.

Gracias a estos cuerpecitos, llamados esclerocios, el hongo puede almacenarse durante años en el suelo y, dado que es muy polífago, puede ser capaz de luego infestar muchas otras especies de jardín, incluyendo tomate, todas las cucurbitáceas, zanahorias, ensaladas.

Esto nos hace comprender la importancia de prevenir, o como mucho bloquear la yema, la pudrición del collar, mantener controladas las plantas en las estaciones frescas en las que es más probable que ocurra y eliminar sin escrúpulos las plantas de alcachofa infectadas con esta patología.

Traqueoverticilosis

Verticillium dahlie es el agente responsable de esta enfermedad, que afecta a la alcachofa y a muchas otras especies, ya que es un hongo polifago.

Desafortunadamente, la traqueoverticiliosis en alcachofas es bastante grave porque es capaz de propagarse rápidamente entre plantas y comprometer la producción. Podemos reconocerlo cuando se manifiesta por coloración amarillenta y marchita de las plantas, y cortando una sección del tallo notaremos un ennegrecimiento interno.

El patógeno permanece vital durante años en el suelo, especialmente en presencia de restos de cultivos, que por lo tanto deben eliminarse y compostarse bien.

Moho gris o botritis

Botryotinia fuckleliana y el mas común Botrytis cinerea son los hongos responsables de esta patología llamada moho gris o botrytis.

Esta es una enfermedad algo sutil, porque en el campo no siempre se nota, pero se manifiesta después de la cosecha. Nos daremos cuenta el dorado y la pudrición de la alcachofa y la aparición del moho gris clásico en las brácteas.

Todas las medidas preventivas son necesarias para limitar la probabilidad de que ocurra.

Pudrición bacteriana

La bacteria Pectobacterium carotovorum es polífago e infecta las plantas de alcachofa al penetrar heridas accidentales y hace que las plantas se pudran. La pudrición bacteriana ocurre principalmente en el caso de fuerte humedad atmosférico.

Virosis de alcachofas

La alcachofa puede sufrir i daño del virus del rizo manchado u otras virosis que causan síntomas similares: rizado y formación de ampollas foliares, coloración amarillenta, malformaciones de las flores.

Para vencer la virosis tampoco hay soluciones químicas, por lo que lo que queda por hacer es eliminar las plantas infectadas, desinfectar las herramientas de corte utilizadas en ellas y erradicar pulgones y trips, que son posibles vectores de estas enfermedades.

Fisiopatías de la alcachofa

Se trata de adversidades no provocadas directamente por organismos parásitos, sino alteraciones de otro tipo como:

  • Daño por helada: notaremos muchos pequeños manchas decoloradas en las brácteas de las cabezas de las flores, y en ese caso es mejor recolectarlas y consumirlas lo antes posible. Es útil distinguir que se trata de una fisiopatía para evitar tratamientos innecesarios.
  • Atrofia de las cabezas de las flores: capullos de alcachofa muy pequeños y malformados: a menudo se debe a desequilibrios nutricionales y especialmente deficiencia de calcio, y se manifiesta en particular en variedades tempranas. Si fuera recurrente, podría ser útil realizar un análisis del suelo para verificar su contenido básico de calcio.

Deja un comentario